viernes, 6 de julio de 2007

Esperando otra muerte



Historia de nunca acabar

Por Víctor Hugo Morales
02.07.2007 | 11:48, publicado en perfil.com (ver articulo)


Es la esperada muerte, la cíclica, inexorable, perturbadora muerte, la que fastidia a Grondona. Porque lo demás lo va llevando, no lo compromete tanto. Veinte heridos, cien detenidos; partidos irresueltos, todo eso lo capea revoleando el poncho. La muerte lo jode. Ahí aparecen el Estado, los ministros de seguridad, los jueces. Es la muerte la que trae críticas. No a él directamente, claro. Pero lo involucran, aunque no quieran, los análisis de los patéticos articulistas de los diarios y canales que dominan, usan, estafan, socavan al fútbol que él les dio. Se ponen todos serios cuando muere alguno.

El Estado que no sabe, no puede, ni quiere demasiado. Los diarios y canales que alimentan como cultura odios y resultadismo, amarillismo hasta la repugnancia; que están metidos en las canchas buscando miserias en el final de los partidos, sembrando como cardos polémicas estúpidas porque no pueden hablar de la estafa, ni de nada que comprometa al sistema. Algunas muertes le duraron un rato a Grondona. Otras se instalan por más tiempo: esta de Chicago-Tigre, este incordio recién estrenado, ya lo está obligando a tomar medidas que siempre había rechazado. La maldita puntería del que tiró la piedra lo ha obligado a hacer nada menos que lo que sugería Gámez, justo ese enemigo que osó apartarse del redil: jugar sin público visitante al menos, y por ahora, en el ascenso.

GAMEZ (setiembre 2003): “La única solución para este problema es que sólo vayan a la cancha los simpatizantes del equipo local...”

GRONDONA: “Antes de llegar a eso podría haber otras cosas, como jugar sin nadie. O sea, no jugar". Eran épocas que se prestaban para esa ironía tan sutil –propia de Grondona–; tiempos en los que escaseaba la puntería. La violencia era la misma, a tal extremo que Gámez anunciaba que dejaba de ser presidente para no cargar con una muerte en la conciencia y el subsecretario de Seguridad de la Provincia de Bs As, Martín Arias Duvall, señalaba que "no quería sentarse a esperar a tener un muerto; que si no se tomaba el toro por las astas podíamos tener una desgracia.”

GAMEZ: “No hay muertes porque Dios está cerca del fútbol.”

GALLINA: “Hasta ahora, Dios nos ha acompañado para que no haya ningún muerto. Era buena mano lo que faltaba entonces, a tal extremo que el Gobierno se puso a hacer números y descubrió que con Menem habían fallecido 30 hinchas, y con estos gobernantes sólo seis, tal como señaló el ministro del Interior. Habían empeorado el pulso, el tino y la destreza de los asesinos, porque a la violencia, todos la veían igual. Entonces se animaban a decir que lo de Gámez era un disparate. En línea con el mandamás de la AFA, Marchi, de Agremiados, y Alberto Fernández el Jefe de Gabiente, desairaron la propuesta.”

MARCHI (2006): “Que se juegue de acuerdo a usos y costumbres como se juega en todas partes del mundo, con el ingreso libre de las personas locales y visitantes... si no, no se jugará...”

JEFE DE GABINETE: “A nosotros nos pareció que no tenía sentido seguir con esa lógica de fútbol, un fútbol donde los visitantes no pueden entrar en los estadios...”

La televisión que necesita del espectáculo apelaba al folklore, ¿que cómo puede ser?, se preguntaba, que no seamos capaces de tener visitantes y locales en la cancha. ¡Qué incapacidad! Ante eso, el Gobierno corría y decía que sí que son capaces de dar seguridad, que ¡cómo no! Grondona debió cambiar su idea de lo injusto que era la quita de puntos. Con más volteretas que un trapecista, se lanzó sobre el salvavidas que tanto les había negado a los náufragos. La gremial de jugadores le sostuvo la hamaca en las alturas y se llamó a silencio, lo más pancha, frente a lo que daba por tierra con su principismo de no aceptar la famosa quita. Después se quedaron apretaditos bajo el techo de la parada de ómnibus como en un día de lluvia. Esperaban que, simplemente, no pasara la muerte. Los demás micros, como las excusas, los llevaban a alguna parte, no importa la calidad del destino. Lento, tardío, en medio de la niebla en la que se vive, se divisó un número superior a dos cientos... Entonces hubo que salir de abajo del techito para entregar otra vida. Así que al otro día reaparecieron todos los protagonistas. Hicieron estadísticas sobre muertes y períodos, se escandalizaron, pidieron condenas, y Grondona decidió que –así como siempre había sugerido y no supieron escucharlo– la solución es no jugar más con los hinchas visitantes en el estadio, al menos en el ascenso.

La Primera, lo fundamental del negocio, puede esperar otra muerte.


2 comentarios:

GNZ dijo...

Muy bueno el artículo, es tal cual pienso yo... Todo sea por el espectáculo, no importa el costo.
El problema acá no es grondona en sí, es la televisión, que domina ampliamente todo aspecto del fútbol. Desde que apareció TYC sports se pudrió todo, porque apareció la plata. Los clubes "grandes" se hacen cada vez más grandes, y los "chicos" (si asi se los puede llamar) tienen cada vez menos guita, y están en proceso de desaparición, debido al desigual manejo de los dividendos, tanto por los ingresos por televisión como por el tema entradas. Está claro que la idea no es que los equipos estén en una posición cada vez más igualitaria, sino agrupar en los equìpos más grandes a la mayoría de los hinchas... Es más fácil convencerlos que está todo bien cuando todos están agrupados en menos clubes...

Volviendo al tema de la violencia, me parece nefasto que haya gente cavernícola ahí cagándose a palos entre sí, e igual de funesto que se intente solucionar no-dejando ir a los simpatizantes visitantes del ascenso, por al culpa de unos cabeza de tacho de un club.

Para mí habría que ir de a poco difundiendo una cultura de tolerancia entre hinchas, desde donde más se da bola, la televisión, pero parece que no les conviene, si es todo un circo que no hace más que darles artículos jugosos para el deleite del paladar del que asombrado del otro lado de la pantalla mira una y otra vez las imágenes de la barbarie, regalando "rating", al "dueño de la televisión". Así cierra todo este sistema corrupto-mafioso al que a unos pocos les hace parecer que les importa la vida...

Espero que no les haya parecido muy largo el comentario, pero más aún que haya quedado clara la idea.

Saludos
GNZ

el perro dijo...

Bueno gonzalo tenes razon en que la manera mas facil de dominar a la gente es unirla en una masa q no piense ni opine (por eso nos quieren hacer ver GH), pero igual eso pasa en casi todos los clubes (o te olvidas del tuerto?)
Lo de la cultura de la tolerancia....hace años que se hacen propagandas en tv y logran poco y nada.... y no creo que esten mal hechas, sino que la gente no les da pelota, entonces antes de largar una campaña pro-respeto ( y no TOLERANCIA) habria que educar a los "cabeza de tacho" que mencionas vos que matan a todo el que se les cruce.
Y la gente que esta apartada de ese ambito..... creo que ya perdio su capacidad de asombro...ya no resulta tan impactante que se muera gente en una cancha (o en un asalto), a esa gente que esta afuera o bien le chupa un huevo (pensando el tipico y cobarde "a mi nunca me va a pasar porque no voy a la cancha"), o bien se alejo del futbol por miedo a no volver vivo a la casa...
con todo esto lo unico que se logra es perder la cultura de las familias en las canchas y de ir a pasarla bien y alentar aunque el equipo pierda... se esta literalmente matando el futbol, por ahora sigue aguantando habra que ver hasta cuando...